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lunes, 26 de enero de 2015 0 comentarios

La desinformación y la manipulación de la fe

La iglesia evangélica enfrenta una variedad de problemas éticos al interior de ella misma del que lamentablemente no observamos alguna iniciativa para poder superarlos: la celebración de la cena del Señor como una forma de exclusión social e ideologización exclusivista de la santidad, el trato pastoral caracterizado por la inseguridad de sus líderes eclesiásticos que optan por la manipulación y la amenaza, el silencio sobre los casos de abuso sexual al interior de la comunidad y muchas veces cometida por los líderes eclesiásticos, un deficiente uso del texto bíblico y la posterior verbalización que surge de él; entre otros. En este artículo me referiré a éste último.

En su afán de conservar el buen trato y las relaciones saludables (al menos es lo que se dice), el liderazgo eclesiástico ha negado la crítica y la reflexión al punto de acusar que ella es una suerte de “carnalidad” (debilidad e inmadurez espiritual que tiende a dañar o crear malestar en la comunidad cristiana, especialmente a los nuevos miembros o aquellos carentes de carácter) o, en el peor de los casos, bajo esa tendencia equivocada de espiritualizar las situaciones de la vida, señalarlo como “obra del demonio”, insinuando con ello que la persona está bajo cierta inducción demoníaca que debe ser rechazada por toda la comunidad. Ser espiritual, en este contexto, es guardar silencio y obedecer.

Las preguntas válidas sobre un hecho, una actitud o una predicación dudosa, son vistos con sospecha, pues lo que se espera de los miembros o los asistentes a un servicio litúrgico, es que exclamen ¡Amén! en respuesta a lo que se dice en la predicación como una señal de asentimiento a la “Palabra de Dios”, aunque en realidad se trata más bien de la opinión o interpretación personal de el(la) predicador(a).

Así, pasamos por alto un serio problema ético al utilizar las escrituras con el propósito de justificar nuestra opinión sobre un tema. No dudo de las buenas intenciones con las que muchos predicadores se acercan al púlpito cada semana, pero es cuestionable la forma en que estos errores se subestiman, sin que haya alguna muestra correctiva por medio de una mejor preparación bíblico-teológica de las personas dedicadas a este oficio, entendiendo de antemano, que la predicación es uno de los medios más usados (erróneamente) para enseñar y difundir la fe.

Hoy me tocó escuchar un sermón intitulado “Cómo Limpiar El Corazón”, que de acuerdo a las propias expresiones de la expositora, tenía como propósito invitar a un cambio de actitud de sus oyentes sobre el “enojo”. Para ello, se sirvió del uso de algunas falacias que comúnmente cometen y repiten muchos predicadores cada semana en los diferentes servicios dominicales.

FALACIA Nº 1:
Recurrir a las generalizaciones en el uso de las palabras sin que haya una explicación previa del contexto en que éstas son usadas, el significado y el alcance de las mismas, sobre todo en el caso de aquellas que son polisémicas.

La predicadora cometió un error tras otro:

a)   Relacionó la palabra “enojo” con “rencor”, dando a entender que ambos casos poseen una carga negativa al punto de ubicarlas dentro de la categoría de “pecado”.
b)    Si éste fuera el caso, ¿cómo explica el hecho que aun el propio Jesucristo expresa su enojo en el templo con los mercaderes y cambistas? ¿Cómo pastorear hoy a la iglesia y a la comunidad en general en situaciones de injusticia y abuso? ¿No sirve enojarse?

Esta forma de acercamiento no sólo crea confusión, sino que paraliza e inmoviliza a la iglesia, distanciándola de la realidad misma e invitándola a vivir algo irreal, alejada de los acontecimientos de la vida diaria en la que muchas personas están enojadas por una serie de abusos, ya sea del gobierno, o de las instituciones privadas, o aun de la misma iglesia. No en vano la prédica fue acompañada de cánticos que llevan a la iglesia, no hacia una misión en su propio contexto, sino un escape fuera de la realidad, deformándola y distorsionando la manera de responder al mismo.

FALACIA Nº 2:
Usar erróneamente un texto bíblico para fundamentar su tesis, el mismo que ha sido escogido arbitrariamente sin tomar en cuenta (conocer) el significado de las palabras y el trasfondo en el cual es usado originalmente.

6 Por nada estéis afanosos; antes bien, en todo, mediante oración y súplica con acción de gracias, sean dadas a conocer vuestras peticiones delante de Dios.
7 Y la paz de Dios, que sobrepasa todo entendimiento, guardará vuestros corazones y vuestras mentes en Cristo Jesús.
Fil. 4:6, 7, LBLA

Es muy evidente que la intención paulina en este texto no guarda relación alguna con el enojo, sino con la ansiedad por nuestras necesidades, y que al contrario de insinuar alguna forma de bronca, ésta oración va dirigida a buscar la paz interior en los pensamientos por causa de nuestras preocupaciones.

Por lo general, cuando se hace uso de esta falacia, se escoge un pasaje de la biblia (generalmente con el mal uso de una concordancia bíblica) para sustentar una idea de antemano; se apela a ello por un supuesto en el significado de alguna(s) palabra(s) que guarde(n) relación con el tema. Así, lo que se hace es acomodar el texto a una idea preconcebida. En este caso, se pensó que la palabra “afanarse” puede servir para explicar el enojo y cómo solucionar este caso.
   
Veamos otros textos usados durante la exposición.

El odio suscita rencillas, pero el amor cubre todas las transgresiones.
Proverbios 10:12, LBLA

Hasta aquí era ya evidente la intención de la expositora de darle a la expresión “enojo” una carga negativa, un pecado que debe ser desterrado de la vida de las personas y de la iglesia; según el cual, no debe quedar vestigio alguno de una reacción de esta naturaleza. Bajo este pensamiento, la iglesia es conminada continuamente a ser una “comunidad apolítica” cuya presencia en la historia debe ser la de traer el reino escatológico e introducirlo mesiánicamente a este mundo, imperfecto, plural, con sus bondades y horrores. Una iglesia así, es dócil, y fácilmente manejada al gusto del predicador.

Un tercer pasaje usado para explicar el pecado del enojo:

31 Por tanto, no os preocupéis, diciendo: “¿Qué comeremos?” o “¿qué beberemos?” o “¿con qué nos vestiremos?” 32 Porque los gentiles buscan ansiosamente todas estas cosas; que vuestro Padre celestial sabe que necesitáis todas estas cosas. 33 Pero buscad primero su reino y su justicia, y todas estas cosas os serán añadidas. 34 Por tanto, no os preocupéis por el día de mañana; porque el día de mañana se cuidará de sí mismo. Bástele a cada día sus propios problemas.
Mateo 6:31-34, LBLA

Sin dar explicación alguna, la predicadora añade a la lectura de este texto la frase ¡Que Dios lleve esa carga! ¿Amén? … y las personas responden al unísono…¡Amén!

12 Por tanto, no reine el pecado en vuestro cuerpo mortal para que no obedezcáis sus lujurias; 13 ni presentéis los miembros de vuestro cuerpo al pecado como instrumentos de iniquidad, sino presentaos vosotros mismos a Dios como vivos de entre los muertos, y vuestros miembros a Dios como instrumentos de justicia. 14 Porque el pecado no tendrá dominio sobre vosotros, pues no estáis bajo la ley sino bajo la gracia.
Romanos 6:12-14, LBLA

Nos tomaría mucho espacio explicar al detalle la teología paulina sobre el pecado, la ley y la gracia que aparece en la Carta a los Romanos; pero sirva a nuestro propósito mostrar lo evidente por medio de una lectura cuidadosa del texto: la expositora ha relacionado abiertamente la palabra enojo con el pecado, y al hacerlo, lo ha acercado hacia otra expresión que aparece en esta porción del pasaje usada por ella: “lujuria, el cuerpo como instrumento de iniquidad”. Dice la expositora: “Que el pecado no ingrese a sus vidas, al cuerpo mortal. Ustedes señoritas solteras, que Dios les de un idóneo, no un demonio. Cuídense ustedes mismos” (¡Vaya uno a saber qué tiene que ver el enojo con el deseo de las señoritas -si es que lo tienen- de buscar pareja!).

En este punto, muchas personas están asimilando lo que escuchan, ese enojo que han experimentado es un pecado terrible, ha hecho que su cuerpo se convierta en un instrumento de lujuria, de iniquidad. Sólo la gracia puede librarlas.

La expresión “enojo” según la prédica:
Aparece como sinónimo de afán, odio, preocupación, pecado, lujuria.

FALACIA Nº 3:
El uso de la manipulación emocional por medio de juegos verbales como estrategia del predicador para generar dependencia moral, espiritual y emocional.

La libertad, vista así, queda conminada a los designios del líder eclesiástico, y finalmente a la comunidad de fe que asimiló un ideal de convivencia y dependencia, muy similar al caso de la mujer que defiende a su pareja que la maltrata tanto física como emocionalmente. Sin duda, ello podría ser una de las razones para explicar la respuesta masiva de una iglesia intolerante en el contexto de hoy.

La expositora se sirvió de frases como:
  •  Tu enojo es un fracaso emocional que lastimará a otra persona.
  • Si tu no sanas tu enojo, ¿Como un ciego puede guiar a otro ciego? Dios te va a usar, y los demás querrán ese Dios que tienes e irán a la iglesia.
  • Un hermano está mal y nadie ora porque están inmiscuidos en sus afanes.
  • Dios te dice, "Te voy a proteger de las cosas que te pueden pasar. El te aconseja. Usará al pastor, al hermano, porque él tiene pasión y misericordia."
  • Dios nos quiere librar de toda maldad y quiere que seamos testimonio de bien a los de afuera.
  • Dios quiere restaurar tu corazón. Confiesa tu pecado.
  • Que el pecado no ingrese a sus vidas, al cuerpo mortal. Ustedes señoritas solteras, que Dios les de un idóneo, no un demonio. Cuídense ustedes mismos.
En base a las porciones de las escrituras usadas, y a las expresiones que los acompañaban, la expositora afirmó que “el rencor seca el espíritu y trae muerte espiritual”. Se trata de una forma sutil de manipular las emociones con el propósito de afianzar lo que hasta aquí ya es un hecho visible en el espacio evangélico, la dependencia moral, espiritual y emocional del o la “creyente”.

Para quienes hemos sido formados en el área de la comunicación, la semiología, la lingüística y la teología, no dejamos de sorprendernos de la inmensidad de casos de inmoralidad en los que muchos predicadores evangélicos han caído por medio de sus mensajes. Prevalece la lógica de alcanzar un objetivo establecido por medio de expresiones verbales, de contenido religioso, sí, pero carente de un análisis serio que sólo juega con las emociones de las personas y las hace vulnerables a la manipulación de corte religioso-política.

CONCLUSIÓN

Más allá de las posibles buenas intenciones que pueda haber detrás de un sermón dominical, lo cierto es ante un equivocado sentido de la ética y una pésima tarea exegética, prevalece una ambigua y pobre justificación de lo que sucede cada domingo en los diferentes servicios de adoración. A la pobreza en la formación teológica de los predicadores y las predicadoras, se suma la deficiente currícula de los seminarios e institutos teológicos, que a esta altura, se han convertido en promotores de cierta corriente ideológica y teológica antes que a la libre investigación, el análisis serio y cuidadoso de las diversas teologías que hoy abundan; y la adecuación de los cursos a las necesidades en América Latina.

No hay nobleza ni virtud en un mensaje mal elaborado, amañado y manipulado ideológicamente. El literalismo sólo ha servido como instrumento para justificar los movimientos políticos acríticos y fundamentalistas que, tanto ayer como hoy, avalan los sistemas más inhumanos y corruptos de los que hemos sido testigos en el mundo.

La desinformación y la manipulación de la fe hoy van de la mano. Las personas que asisten a un culto dominical vienen con necesidades reales y sinceras, cuya evidente confianza en el predicador se manipula con facilidad.

(*) LBLA: La Biblia Las Américas


sábado, 21 de mayo de 2011 0 comentarios

¿Dónde Comienza la Sana Doctrina? Parte 4:

Bienvenid@ a la cuarta parte de esta serie titulada "¿Dónde comienza la Sana Doctrina? El tema de hoy es:

EL QUE ANUNCIA OTRO EVANGELIO ES MALDITO

Son palabras muy fuertes para este tiempo contemporáneo, parecen ser ofensivas a la sensibilidad de muchas personas; más aún podrían entenderse como intolerancia religiosa y fanatismo. Pero no es ese el sentido aquí, sino que viene de un contexto de protección y cuidado de aquello que es verdadero, sin que ello signifique una forma de rechazo o persecución.

Sobre la dinámica de la enseñanza observamos dos perspectivas:

1. Perspectiva del que habla o enseña: El emisor, la fuente.

(v. 8) Pero si aun nosotros, o un ángel del cielo, les anunciara otro evangelio contrario al que les hemos anunciado, sea anatema (maldito).

¿Cuál es el punto de referencia? El evangelio de Jesucristo, la Palabra de Dios. Es ese evangelio que ha sido trasmitido y enseñado a través de todo este tiempo de generación en generación. En otras palabras, fuimos "evangelizados". Fueron las buenas Noticias de Jesucristo las que nos fueron anunciadas.

Ahora, el escritor nos plantea una pregunta por medio de expresiones que definen posiciones acerca de la verdad del evangelio. ¿Es posible que se anuncie otro evangelio? Pablo sugiere que sí, pero si ese fuera el caso, contrasta enormemente con el evangelio del reino. Entonces, ¿Cómo saber si es el evangelio del reino? ¿Es que es posible discernir el verdadero evangelio del que es falso? La eficacia de éste no se mide tanto en el número como en la realidad de la libertad plena. Veamos este contraste:
  • El evangelio que no es el evangelio perturba la mente, crea estrés, se basa en la duda y el miedo. Crea angustia.
  • El evangelio de Jesucristo libera tu mente, la sana, la renueva, la limpia. Trasmite paz y gozo. La verdad siempre libera, te da confianza y afirma tu carácter.
El evangelio es mayor que el mensajero

Anathema, ανάθεμα

Esta es la palabra griega que se traduce "maldito" en el español" y tiene significado cuando por su uso, lo ubicamos dentro del contexto de lo religioso y lo sacrificial, cuyo propósito expresa lo que ha sido consagrado. Dentro de las culturas ajenas a la hebrea, se trataba de un objeto diseñado para permanecer, específicamente, era una ofrenda que resulta de un voto, el cual después de ser consagrado a un dios era colgado sobre los muros o las columnas del templo, o puesto en algún otro lugar conspicuo (que atrae o llama la atención). En cuanto al hebraísmo, era un objeto dedicado a Dios sin la esperanza de ser redimido, y si se trataba de un animal, debía ser sacrificado; esto es, la persona o cosa quedaba condenada a la destrucción. Un hombre maldito, es alguien dedicado a la seriedad de sus votos.

Esta definición lo que nos sugiere es una autoeliminación, una decisión personal hacia la destrucción. Si el mensajero pretendía anunciar un evangelio diferente, era un anatema; es decir, parafraseando al propio Jesucristo, es alguien que saliéndose del camino, ha optado por la autoeliminación del que es responsable.

¿Quién es mayor: el mensaje o el mensajero?

Este sistema de enseñanza y práctica de la fe, es realizada por personas cuyas enseñanzas perturban la mente, y en sus pretensiones, se han hecho a sí mismos mayores que el mensaje de las escrituras. Se colocan por encima del mensaje y aun de Dios mismo, y del Espíritu Santo quien inspiró las escrituras. Son personas que han hecho un voto (una especie de ritual sacrificial o dedicación) cuya esencia es la perturbación de la mente de las personas y del evangelio de Jesucristo.

  • Si un mensajero anuncia otro evangelio, sea anatema.
  • Si un apóstol anuncia un evangelio diferente, sea anatema.
  • Si un ángel trasmite un evangelio extraño, sea anatema.
Desde una perspectiva religiosa, es un objeto o una persona que ha sido excomulgada, no porque se le ha dado tal sentencia, sino porque se ha eliminado a sí mismo.

Una palabra dicha ya, como predicción

2. La perspectiva del oyente: El receptor


(v. 9) Como hemos dicho antes, también repito ahora:


Esto es "una vez más, les digo lo mismo". Lo que les había anticipado, y ello, de manera corporativa. No es una enseñanza verticalista, de un solo hombre, sino de todos aquellos que habían recibido la gracia de Dios por medio de Jesucristo. La horizontalidad es un rasgo de esta dinámica.

Nuevamente les vuelve a prevenir sobre la importancia de este principio: Si alguien les anuncia un evangelio contrario al que recibieron, sea anatema. Es precisamente lo que venía sucediendo en esta comunidad de Galacia, se habían salido del evangelio para seguir otro diferente.

Un evangelio contario al que recibieron.

Hay una dinámica entre el mensajero y el que recibe el mensaje. El Mensaje no cambia. Tanto el que anuncia como el que recibe, a pesar de la individualidad y la perspectiva, enseñan el mismo mensaje, defienden los mismos principios, proclaman esa diversidad que los hace distintos. Ese rasgo corporativo no anula la individualidad ni la propia experiencia de cada uno.

Una relación estrecha entre anunciar y recibir.

euaggelizō, ευαγγελίζω

La consistencia del evangelio se evidencia en el anunciar esas buenas nuevas (“evangelizar”), y en ese proceso, el mensajero declara y trae alegría en ese anuncio, y lo demuestra, no sólo en el momento mismo que ello ocurre, sino que es precisamente una señal de esa consistencia.  Un rasgo interesante del evangelio es el "traer alegría"; es decir, se trata de una comunicación que genera alegría en el oyente, no una preocupación o sospecha. La dinámica de estas buenas noticias se ve claramente en su contexto social, pues una persona en este sentido, fortalece con ricas cualidades de socialización a sus comunidades. Lo anti-social, no es un rasgo aquí.

Paralambano, παραλαμβάνω


Significa recibir cerca, esto es, asociarse con uno mismo (en cualquier familia o acto de intimidad o relación); por analogía se trata de asumir un oficio; y figurativamente es aprender. Este recibir conlleva una estrecha relación, familiaridad, intimidad. La persona que recibe aprende por medio de intimar con la persona que trae esas buenas noticias, y por medio de ello, desarrollar y asumir su oficio dentro del amplio contexto corporativo.

CONCLUSIÓN

Uno de los rasgos fundamentales del cristianismo, no es el mero reunirse, sino el de estar juntos en un aprendizaje comunitario, en un ambiente de familia, amical y lleno de expresiones de alegría y compromiso. No es una reunión de los de arriba y los de abajo; de los que más saben y los que menos saben. Es un compañerismo que se da en un ambiente de horizontalidad y heterogeneidad.

Ahora, la pregunta de Pablo es válida para este tiempo también, ¿Cómo es que cambiaron si empezaron bien? ¿Cómo fue que dejaron ese compañerismo para adoptar ideas extrañas? Todo aquello que va más allá del compañersimo, que anula la comunión, el aprendizaje comunitario, es una expresión de autoeliminación. Tanto el que anuncia como el que recibe, se autoeliminan. Esa es su responsabilidad.

Hay los que anuncian otro evangelio, y hay los que reciben otro evangelio. Ambos quedan al descubierto, ambos son responsables por sus acciones y decisiones.

Que Dios te bendiga, nos vemos la próxima semana.
martes, 3 de mayo de 2011 0 comentarios

¿Dónde Comienza la Sana Doctrina? (Parte 3)

























La hermosa tierra alrededor del Mar de Galilea


TODO CAMBIO DE LA DOCTRINA ES ABANDONAR A CRISTO



¿Cuáles son aquellas situaciones en la vida que nos causan sorpresa? Seguramente son muchas y dependiendo de las circunstancias y el valor que ellas tienen para nosotros. En el caso de Pablo, algo había ocasionado una emoción de tal forma que su corazón había sido impactado. (Me maravillo, gr. thaumazo, θαυμάζω)

Según su propio relato, había transcurrido un breve lapso de tiempo, entre el establecimiento del evangelio en Galacia, la salida de Pablo y los cambios posteriores (de que tan pronto). Esa es la razón por la que está sorprendido; es decir, el cambio y la brevedad de tiempo en que había sucedido el hecho. Sólo bastó que él salga de Galacia para que estos cambios sucedieran

Aún más, la seriedad de la situación se hace más latente cuando este proceso significaba, usando una terminología económica, una especie de intercambio o transferencia, que aplicado al ámbito social conlleva la idea de un abandono o deserción al hacer ese intercambio. De ahí que Pablo enfatiza la expresión ustedes hayan abandonado (desertado). Esto es, metatithēmi, μετατίθημι,

¿Qué había ocurrido entonces? Los Gálatas habían pervertido el evangelio removiendo su mensaje y contenido y propósito. Se habían traspasado de la esencia y sustancia del evangelio hacia otro totalmente diferente. En este proceso que sugiere además la idea de movimiento y desgaste de energía, se habían transportado a sí mismos de un lugar a otro, algo así como una transferencia de ellos mismos, del lado de Cristo a otro fuera de él.

a Aquél que los llamó por la gracia de Cristo (el Mesías),

¿A quién abandonaron? A Cristo.


Aquel que los había convocado, había sido abandonado. Cristo los había llamado (Kaleo, καλέω,  y los gálatas habían desertado.


Una pregunta que surge entonces es, ¿Es posible cambiar y transferirse uno mismo fuera de Jesús? Si el llamado es de tal naturaleza y precisión, ¿cómo es que se puede abandonar tal llamado? Se trata de la gracia, de ese favor no merecido, de ese regalo y don que produce alegría y gratitud en la persona. ¿Qué había ocurrido?


Para seguir un evangelio diferente,

Se trataba entonces de un punto señalado, hacia otro diferente, alterado, extraño. No es el evangelio de Cristo, no es lo que les produjo esa libertad, esa alegría, esa paz. ¿Cómo sucedió? Aunque el apóstol no es tan minucioso en esto, sí tenían en mente que ellos supiera que no era lo mismo, no producía lo mismo, de manera alguna había una cercanía, algún parecido. Así que, ¿cómo ocurrió?

Lo cambiaron por otro que no es el evangelio de Cristo.

No hay tal cosa, ya no es el evangelio que te salvó, te llevó a JC, conmovió tu corazón para recibir la salvación, para sanar tu corazón.

Pablo explica la situación (v. 7)

1.  No es el evangelio (que en realidad no es otro evangelio)

· El evangelio es uno solo.
· No hay evangelios, es decir, mensajes diferentes acerca de JC.
· No es el evangelio que habían recibido.
· No hay dignidad en esa cambio, en esa transferencia.


2.    Son los que perturban la mente
     sino que hay algunos que los perturban a ustedes
     
     tarassō, ταράσσω
   
     Los Perturbadores

Son los que causan una conmoción interna, llevan lejos la calma de la mente, causan disturbios en la ecuanimidad. Llenan el espíritu de miedo y angustia hasta provocar ansiedad o estrés. Perturban la mente de uno por medio de las sugestiones escrupulosas o dudas en consideración a la moral o el curso de una acción.

Los que perturban la mente con astucia, de tal modo que crean dudas. Te llevan al punto de pensar y creer que estás cometiendo una inmoralidad o que lo que haces no es lo correcto. Entonces te llenan la mente de dudas hasta el punto de causar ansiedad y estrés.


¿Cómo vino ese cambio?

¿Acaso no fue el gozo y la paz el punto de partida con el evangelio? No te confrontó Dios por medio de su palabra, y al hacerlo provocó en ti un cambio que iba acompañado de una novedad de vida? ¿no fue ese gozo y esa paz los que llenaron tu corazón?

Necesitas sanar tu corazón, de lo contrario serás un blanco fácil para transferir tu vida hacia otra doctrina.

Los tiempos peligrosos ocurren en todas las épocas, y en ese proceso, hay quiénes se encuentran a merced de la mentira y el engaño, de estafadores de la religión que con astucia seducen a los propios cristianos.

3.    Son los que pervierten el evangelio de Cristo


y quieren pervertir el evangelio de Cristo.

thelō ethelō, θέλω, εθέλω

Esta expresión "quieren", traducida del griego, significa "Tener en mente"; esto es, estar resuelto o determinado a un propósito. Tener o tomar placer en.

Se trata entonces de una determinación a hacerlo, una resolución a cambiar el evangelio. Es su elección, es su preferencia, su inclinación moral. Se deleitan haciéndolo. No encuentran satisfacción en el evangelio mismo de JC; así que han dispuesto su corazón a cambiarlo, y ello les produce placer.

Lo hacen a través de crear duda en la persona.

Metastrepho, μεταστρέφω: Corromper, cambiar.

Están resueltos a ensuciar el evangelio de Cristo. Su vida se caracteriza por tal determinación.

CONCLUSIÓN

"Abandonar" a Cristo es una de las formas más encubiertas en el cristianismo, pues puede parecer que la religiosidad y aun cierta espiritualidad o asistencia a los diferentes actos de liturgia y adoración, hablan de una fe excepcional; pero bajo los criterios de la misma Escritura, hallamos estos principios que nos ayudan a descubrir tal desafío de muchas personas a la sana doctrina.

Los perturbadores y perversos, son personajes reales que de manera intencionada destruyen el testimonio cristiano y procuran con astucia confundir a los cristianos bajo mecanismos de miedo y terror, causando ansiedad y estrés.

Jesús dijo, "en mi tendréis paz"

Un abrazo, y hasta la próxima semana.

martes, 26 de abril de 2011 0 comentarios

¿Dónde Comienza la Sana Doctrina? (Parte 2)


JESUCRISTO ES EL MENSAJE Y EL MODELO

Una de las características que menciona el apóstol en su carta a los Gálatas, tiene que ver con el compromiso basado en el modelo del propio JC. ¿De que´clase de Compromiso habla? Veamos:

1.   Es un Compromiso que entrega su vida

Que El mismo se dio por nuestros pecados

El verbo "dar", del griego didōmi, δίδωμι, significa un "Dar que exige compromiso", en oposición a tomar. De esto concluimos entonces que "Sin compromiso, el dar ya deja de ser genuino" para convertirse en una mera expresión de religiosidad y social, pero carente de significado, pues se trata más bien de una actitud de espera para buscar algún beneficio personal.


Este es el carácter del obrero que aprende y enseña la sana doctrina. Está completamente entregado y comprometido a Dios (dueño de la misión) y su Hijo (mensaje).

2.      Es un Compromiso que libera


Para librarnos (rescatarnos)


exaireo, εξαιρέω


Hay un significado especial en el verbo "Liberar" que en mayor profundidad significa "rescatar para uno mismo de entre varios". Es decir, de entre toda la humanidad de todos los tiempos, culturas y etnias; aquellos que ponen su fe en Cristo, son liberados para él. Somos de él, vivimos por él y para él.

¿De qué somos rescatados?

de este presente siglo malo.
aiōn, αιών


La palabra que aquí se traduce "siglo" o Era, tiene interesantes usos que pueden darnos una mejor idea para entender mejor. Por extensión perpetuidad de tiempo, eternidad (también pasado); por implicancia el mundo; el universo, específicamente (judío) un período de tiempo mesiánico (presente o futuro)

De acuerdo a lo anterior, no hay manera que esta "era" cambie, su rasgo de "malo" es a perpetuidad. De ahí la implicancia de salir de en medio de él. La permanencia bajo sus leyes sólo trae lo que la maldad produce; esto es, nada bueno. Es un sistema de valores que no aceptan el gobierno de Dios y su Cristo, cuyo énfasis es mantenerse al margen de la ley de Dios. JC nos salvó de entre todas estas personas que van hacia una eternidad sin Dios y sin Cristo.

Siempre es actual (presente), pues se refiere al tiempo, a la edad, la era que nos toca vivir. Este tiempo que vivimos mantiene una visión sin Dios, y hacia esa eternidad se dirigen.

3.      Es un Compromiso basado en una determinación de Dios

Conforme a la voluntad de nuestro Dios y Padre,
thelēma, θέλημα


La Voluntad tiene que ver con una determinación, una elección que sugiere propósito, decreto. Es una referencia a que Dios tiene un propósito definido, que es eterno y constante, de acuerdo a su propia naturaleza. El había determinado nuestra salvación y así lo ha llevado a cabo por medio de JC. El es nuestro Dios, en contraste con los falsos dioses; él es nuestro padre, esa relación especial de padre-hijo es un rasgo esencial de su amor.

La sana doctrina no tiene vigencia en nuestro corazón sin esa especial relación de Padre-hijo. La sola aceptación mental, racional de un Dios de amor, carece de sentido sin una expresión emocional de aceptación y gozo.

Mi Dios - Mi Padre


La sana doctrina necesita sanidad de nuestros corazones, de lo contrario la imagen del Dios y Padre que tenemos será diferente a la teología que profesamos.

(v. 5) a quien sea la gloria por los siglos de los siglos. Amén.


Este Dios que nos rescató de este siglo malo, es glorificado por siempre, a través de los siglos por los siglos. No hay época, ni tiempo, ni lugar donde su gloria resplandece. El es Dios, nuestro Dios y Padre.


!Nos vemos la siguiente semana!
martes, 19 de abril de 2011 0 comentarios

¿Dónde comienza la sana doctrina? Gálatas 1:1-12


¿Dónde Comienza la Sana Doctrina?

Una vida saludable y un testimonio vivificador, comienzan con la sana doctrina y se sostienen en ella. Cuanta más limpieza, sanidad y santidad tengamos, seremos capaces de ver la diferencia entre lo falso y lo verdadero; y esa será nuestra influencia al mundo.

¡Seamos una iglesia con una sana doctrina, una vida saludable,
y una tarea evangelizadora eficaz!



PARTE 1:
AMBIENTE SOBRE EL CUAL SE LEVANTA Y EDIFICA LA SANA DOCTRINA


INTRODUCCIÓN



¿Cómo podemos estar seguros que nuestro aprendizaje está basado en una enseñanza limpia, pura y sana? Mira el mensaje y al mensajero. Ambos tienen que estar sostenidos en las escrituras.

Pablo, apóstol, no de parte de hombres ni mediante hombre alguno,

apostolos (απόστολος)


Esta palabra ha caído en los los últimos años bajo un uso erróneo e indiscriminado. Tanto el contexto bíblico como la propia expresión, se aplican a "Uno que ha sido delegado"; específicamente un embajador del evangelio; oficialmente un comisionado de cristo ("apóstol"), (con poderes milagrosos): Un apóstol, mensajero, el que es enviado.

Contexto sobre el cual se ubica el apostolado:

  1. No viene de parte de hombres. No es enviado por los hombres. Desde los hombres. No representas a los hombres. No trae un mensaje de los hombres.
  2. No viene por lo hombres. No fue designado por hombres. (διά, dia). No viene a través de los hombres. Los hombres no causaron ni ocasionaron su comisión.
(διά, dia. Una preposición primaria que denota el canal de un acto; a través de (en muy amplias aplicaciones, local, causal u ocasional).

Sino por medio de Jesucristo y de Dios el Padre que lo resucitó de entre los muertos,



  1. Viene de parte de Dios. Es un representante de Dios, trae un mensaje de parte de Dios para la humanidad, para el hombre, para la mujer, para el niño, para la niña, para el anciano para la anciana, para …
  2. Viene por medio de JC. Es un mensaje que se recibe por medio de JC. Es tu relación con Jesús que garantiza la fidelidad al mensaje.
Es sobre este contexto el que se mueve, según esta carta a los Gálatas, el contenido y la naturaleza de la Sana Doctrina.
  • La sana doctrina comienza con un mensaje de parte de Dios. Se requiere que el obrero sea fiel al que lo envió y fiel al mensaje que recibió. Aquellos que intentan agradar a los hombres trastocan el contenido del mensaje, se sujetan a intereses personales; no son enviados ni designados por Dios.
  • La sana doctrina se recibe por medio de JC. Se requiere que el mensajero tenga una relación personal con JC y mantenga una comunión estrecha.
Uno que es enviado agrada al que lo envió.

La sana doctrina comienza con hombres y mujeres sanos de corazón y entendimiento. Conocedores del mensaje y fieles a él. No están confinados a los intereses y conveniencias de los seres humanos; sino a aquél que los envió y designó. Dios lo designó, y el ejercicio de tal servicio es por medio de su Hijo JC. No sería un enviado si no fuera por la obra de Dios. Es a través de sus propósitos, sus normas, sus principios, sus leyes. El “enviado” es una obra de Dios.

Tergiversarás el mensaje (aprendizaje y enseñanza) si descuidas tu comunión. Si ello, ocurre, tu solo te descalificas. Uno que es enviado sabe que viene de parte de Dios y cada acto que lleva a cabo lo hace a través de JC.

Lo que el “enviado” sabe:


  1. Es el anuncio de JC resucitado. Es una esencia del evangelio. Sin ella, no habría ni mensaje ni mensajero.
  2. El aspecto comunitario fortalece y enriquece el mensaje y la misión en general.
(v. 2a) y todos los hermanos que están conmigo:

Es notable la precisión que hace Pablo acerca de la carta. Esta había sido aprobada por todos, cuya esencia y mensaje, no sólo comprometía a más de uno, sino que era avalada por todos aquellos que tienen una relación personal con Dios por medio de JC.

No hay individualismo en el evangelio, sino que se nutre de la participación y competencia de todos.

3.   El mensajero ejerce esa autoridad recibida. Ministra a otros.

(v. 3) Gracia y paz a ustedes de parte de Dios nuestro Padre (origen del mensaje) y del Señor Jesucristo (el canal a través de quien fluye ese mensaje),

Debido a esa cercanía, a esa relación estrecha con Dios, Pablo escribe con esa autoridad. Ahí comienza la sana doctrina.

Repasemos acerca de la Sana Doctrina:

  • Viene de parte de Dios quien resucitó a JC.
  • Viene por medio de JC.
  • Proclama el mensaje de JC resucitado.
  • Tiene un sentido comunitario. No es aislado ni individualista.
  • Tiene autoridad.
¿Qué aprendemos?


La Iglesia de hoy necesita la competencia de muchos hermanos fieles, leales y competentes, cuyo compromiso con Dios, la palabra, el ministerio, la iglesia, la misión, sea evidente.



  • La Misión se nutre por el ejercicio y la participación de muchos. La vida en comunidad es un rasgo esencial para la presencia del evangelio en situaciones reales y concretas.
  • ¿Tenemos líderes competentes? ¿Los miembros son comprometidos y llenos del ES? ¿Hay unidad en la misión? ¿Nos esforzamos y apuntamos hacia las mismas metas? Cuando Dios habla, lo hace por medio de una iglesia donde la participación es de muchos.
  • ¿Conoces lo suficiente? ¿Podemos contar contigo para atraer a otro? ¿Para la edificación del cuerpo de Cristo? ¿Para responder a los desafíos que el mundo nos plantea hoy? Tiene que haber conocimiento, madurez, participación, entrenamiento, información.
Si contamos con esta perspectiva, entonces podremos animar a muchos más. La unidad y la participación conjunta no sólo fortalecen el evangelio, sino que inspira a otros a sumarse a este esfuerzo.

Hay peligro cuando esa relación no es ni cercana ni estrecha; sino distante e inconstante.


Es todo por hoy, !Nos vemos la próxima semana!
 
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